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martes, 15 de junio de 2010

12.- Opinión. Las preocupaciones se somatizan

Estrés, mal del siglo

El cerebro reaccionas enseguida y las glándulas suprarrenales liberan al instante potentes hormonas que aceleran el corazón y activan los músculos, los pulmones y otros órganos para hacer lo que sea necesario a fin de manejar la situación estresante.

Por Luis Carlos Lozano Ospitia (*)
El estrés es la repuesta automática y natural de nuestro cuerpo ante las situaciones que nos resultan amenazadoras o desafiantes.

Muchos estudios han considerado la relación entre el estrés de trabajo o estrés profesional y una variedad de enfermedades como el eccema y la psoriasis, alteraciones del humor y sueño, problemas digestivos (estómago revuelto), tensión arterial, dolor de cabeza, pérdida de la memoria y concentración, depresión, agresividad, agotamiento nervioso, relaciones alteradas con la familia y amigos.

Los anteriores son síntomas de problemas relacionados con el estrés. Pero los efectos del estrés profesional en las enfermedades crónicas son más difíciles de diagnosticar ya que requieren un largo periodo de desarrollo.

La médica Arien van der Merwe, experta en la materia, explica los efectos que produce el estrés en el organismo. Éste reacciona al instante y da origen a una compleja “cascada de estrés”, constituida por hormonas y sustancias neuroquímicas que corren por todo el cuerpo preparando cada órgano y sistema para pasar el estado de alerta roja.

El cerebro reacciona enseguida y las glándulas suprarrenales liberan al instante potentes hormonas que aceleran el corazón y activan los músculos, los pulmones y otros órganos para hacer lo que sea necesario a fin de manejar la situación estresante.

Cuando los músculos permanecen tensos, el pulso y la tensión arterial siguen altos y los elevados niveles de colesterol, grasas, azucares, hormonas y otras sustancias químicas se quedan en la sangre.

Lo normal es que esos niveles se elevan para producir breves e infrecuentes estallidos de actividad intensa. Pero cuando se mantienen elevados por un buen tiempo, acaban afectando algunos órganos importantes.

¿De qué manera? Tal vez comience a padecer dolores de espalda o de cabeza, tensión muscular, espasmos en el cuello. Los médicos opinan que estos síntomas suelen estar relacionados con el estrés crónico.

Este puede disminuir la creatividad, la productividad y las relaciones personales. Además es posible que cause el síndrome de colon irritable, diarrea y espasmos esofágicos.

Así que esté alerta para no dejarse vencer del estrés.

(*) Abogado y escritor colombiano, corresponsal en España.

1 comentario:

  1. FELICITACIONES AL AUTOR DE ESTE ARTICULO COMO SU EDITOR,P0R TOCAR TEMAS ACTUALES E IMPORTANTES, QUE DEJAN BUEN APORTE AL PUBLICO LECTOR. SIGAN ASI, PARA BIEN DE NUESTRA SOCIEDAD.

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