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Imagen de la marcha cumplida dentro de la Jornada Nacional por la Paz, a su paso por la Calle 26 de Bogotá, el 9 de abril de 2013. (Foto: Luis Alfonso Mena S.). |
Deificación de la guerra e información
ideologizada en Colombia
No basta con el
reconocimiento dado por la Constitución Política al derecho de expresión, a
fundar medios masivos de comunicación, a recibir información veraz y a no ser
censurado. El monopolio en la propiedad de los medios, la deificación de la
guerra y la ideologización de la información hacen imposible que esos preceptos
se puedan materializar y que los espacios de la paz con justicia social se hagan
realidad. La democratización de la información y del acceso a su transmisión
hace parte sustancial del proceso de diálogo en La Habana y del debate en la
sociedad colombiana toda. Los medios alternativos e independientes son claves
para la salida del conflicto. No puede haber paz si no hay democratización en
el acceso a la información y a la creación de medios masivos de comunicación
alternativa.
Por Luis Alfonso Mena
S. (*)
No
hay que llamarse a engaños: los medios de comunicación son, en sus líneas
estratégicas, extensiones de los centros de poder en que operan, y actúan en
consecuencia, con las excepciones que confirman la regla.
Partiendo
de esta realidad, es necesario plantear que, sin embargo, ellos deben responder
a unas obligaciones de responsabilidad social y de veracidad, al estar inmersos
en conglomerados humanos diversos, plurales que, al menos en teoría, hacen
parte de un sistema “democrático”.
Ello
es así porque buscan, por lo menos, un doble fin: incidir en la conciencia y en
las decisiones de los miembros de las comunidades y satisfacer un afán de lucro
que se funda en el mayor o menor grado de llegada de sus mensajes a esos conglomerados,
dos objetivos que redundan en un propósito supremo: el mantenimiento del statu
quo.