miércoles, 31 de agosto de 2022
martes, 30 de agosto de 2022
BITÁCORA
COLOMBIA-VENEZUELA: EL TRIUNFO DE LA RAZÓN SOBRE EL ODIO
El restablecimiento
de relaciones entre la República de Colombia y la República Bolivariana de
Venezuela es el triunfo de la razón y la hermandad sobre el odio y la bestialidad.
Sólo un gobierno signado por el humanismo como el del presidente Gustavo Petro podía asumir la decisión desde el primer momento, sin ambages ni cálculos.
El régimen de Iván Duque dinamitó los caminos históricos entre los dos pueblos, obnubilado por su sesgo de ultraderecha y desaforado por arrodillarse ante los intereses imperiales.
Reconoció a un títere ladrón impuesto por Donald Trump e hizo parte del cerco económico, militar, político y de toda índole contra el vecino hermano, con un afán injerencista atroz.
Convirtió a Colombia en la cueva de la conspiración contra Nicolás Maduro, el presidente constitucional de Venezuela, y participó en andanadas mercenarias desde el país.
Contribuyó a la diáspora de miles de venezolanos víctimas de la estrategia criminal gringa de generar el éxodo masivo como arma política para defenestrar a un Jefe de Estado.
Con una sarta de avivatos, ayudó a someter a millones de colombianos y venezolanos de la extensa frontera a una pavorosa crisis económica y a la violencia durante casi cuatros años.
Entregó la población a las bandas de criminales, traficantes de la peor especie, transgresores de los derechos humanos, e hizo invivible la región, sin pudor alguno.
NUEVA POLÍTICA INTERNACIONAL
Con el intercambio de embajadores entre Caracas y Bogotá, cuyo primer paso ocurrió el lunes 29 de agosto, se inicia la ardua reconstrucción de los puentes humanos y políticos rotos.
Es la nueva política exterior de Colombia instalada por el presidente Petro, respetuosa de la autodeterminación de los pueblos, integradora y de respeto al derecho internacional.
Dos hechos reflejan el nuevo momento histórico, muy lejos de la oscura época de Duque, quien participó en el montaje del tristemente célebre grupo de Lima, ya abolido.
Mientras el presidente Maduro recibía a Armando Benedetti, embajador de Colombia en Caracas, el presidente Petro llamaba en Lima a la repotenciación de la CAN.
Y decía en la reunión de presidentes de la Comunidad Andina de Naciones que ésta se debe fortalecer con el retorno de Venezuela y el ingreso de Chile e, incluso, de Argentina.
¿Los fines? Enfrentar unidos los efectos del cambio climático devastador, crear una red de energías limpias y promover una cumbre latinoamericana de nueva política antidrogas.
LIDERAZGO DEL PRESIDENTE PETRO
Con
el presidente Petro nace un nuevo liderazgo latinoamericano, que convoca a retejer
los lazos de amistad, destruidos por regímenes oligárquicos en la región.
Colombia cambia su política hacia los hermanos, muy bien interpretada por el canciller Álvaro Leyva, contra quien se dirigen ahora los dardos venenosos de las élites conservadoras.
¿Por qué? Porque no se sumó en la pútrida OEA a una declaración contra el gobierno de Nicaragua, el nuevo blanco de las derechas ante el fracaso de su cerco a Venezuela.
En su tarea propagandística, los medios arremeten contra la política internacional del gobierno Petro, mientras que en el régimen de Duque fueron verdaderas celestinas.
Ni esas oligarquías que ahora piden censura contra Leyva en el Congreso, ni esa prensa abyecta dijeron nada por la represión brutal de Duque contra el pueblo en 2021.
En el levantamiento popular del año pasado, los que ahora se escandalizan con Nicaragua callaron ante más de cien asesinatos de jóvenes que protestaban en las calles colombianas.
Y justificaron, cobardemente, las violaciones masivas de derechos humanos cometidas por Duque y sus represores contra los reclamos del pueblo. Hipócritas. Fariseos.
Así, pues, el cambio ha llegado a la política internacional colombiana, de la mano de un gobierno progresista que rompe con más de 20 años de sumisión absoluta al imperio.
Ojalá se pueda reconfigurar un bloque de solidaridad latinoamericana, como el que existió en la primera década de 2000, con el trascendental aporte del presidente Petro.
La razón reemplaza al odio no solo para volver al comercio masivo, los consulados y el libre tránsito en los puentes de frontera, sino para que los vecinos se puedan volver a abrazar.
Como dijo el presidente Petro al posesionar a Benedetti el miércoles 24 de agosto: “Que nunca más a nadie se le ocurra que entre Venezuela y Colombia tiene que haber un conflicto”.
Cali, martes 30 de agosto de 2022.
PARÉNTESIS
Caricatura: Vicman, Venezuela.
lunes, 29 de agosto de 2022
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domingo, 28 de agosto de 2022
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sábado, 27 de agosto de 2022
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viernes, 26 de agosto de 2022
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jueves, 25 de agosto de 2022
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miércoles, 17 de agosto de 2022
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lunes, 15 de agosto de 2022
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viernes, 12 de agosto de 2022
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miércoles, 10 de agosto de 2022
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domingo, 7 de agosto de 2022
sábado, 6 de agosto de 2022
Los nadies asumen el gobierno con Petro y Francia
Por Luis Alfonso Mena S.
Hace
exactamente cuatro años marchábamos para repudiar la posesión de Iván Duque:
había sido elegido presidente de la Ñeñepolítica y de las demás mafias de los
partidos corruptos.
El 7 de agosto de 2018 se realizaron manifestaciones en muchas ciudades de Colombia, y en Cali se cumplió una de las más multitudinarias.
Hoy marchamos desde Cali, pero para celebrar la victoria popular y la posesión de Gustavo Petro, el presidente al que, con los dineros sucios de las empresas electorales, le arrebataron el triunfo
Este 7 de agosto de 2022 vamos a Bogotá a participar de un momento excepcional, este sí, de verdad, un momento histórico: la posesión en la Presidencia de todo un pueblo.
Hace cuatro años, en esa marcha popular, pude ver a Francia Márquez del brazo de los que se tomaban las calles en Cali para recibir con el repudio al usurpador de la Primera Magistratura.
Hoy, ella es la nueva Vicepresidenta del país, muy diferente a la elegida al lado de Duque, Martha Lucía Ramírez, segregacionista y retardaría, inmersa en infinidad de líos.
Francia y Petro vienen desde abajo, sufrieron la exclusión y la persecución; se forjaron en las resistencias y los liderazgos culturales, políticos y geográficos, y vencieron.
Su triunfo se fraguó con las multitudes, aquellas que de manera consciente y autogestionaria los asumieron como su gran esperanza contra dos siglos de pobreza y de violencia.
Así que, por primera vez en la historia nacional, el pueblo colombiano siente que con Petro y Francia llega a la Presidencia, porque ese pueblo se echó sobre sus hombros el cambio.
Ahora corresponde no solo al presidente Petro y a la vicepresidenta Francia, sino también a su equipo de ministros y a sus altos funcionarios cumplirle a ese pueblo expectante.
Confiamos en que así será. Estamos seguros de que no defraudarán la voluntad popular expresada en las urnas el 13 de marzo, el 29 de mayo y el 19 de junio.
Y a los congresistas del Pacto Histórico, esa enorme bancada de más de 50 senadores y representantes, les incumbe la enorme responsabilidad de liderar las alianzas en el Congreso.
El pueblo, artífice de sus curules, espera que pasen de los anuncios a los hechos, en primer lugar encabezando la reforma anticorrupción del mismo Congreso, sin esguinces ni excusas.
Y, además, que dejen a un lado las megalomanías y egos, se despojen del afán protagónico y de los infantilismos, para que pasen a cumplir el papel histórico que la comunidad les delegó.
El régimen de Duque deja una estela de hambre, violaciones de los derechos humanos, asesinatos y masacres, de corrupción, narcoparamilitarismo y quiebra del Estado.
La lucha por enfrentar ese desastre hace más ardua y difícil la concreción de las profundas reformas legislativas necesarias para cumplirle al pueblo, y por eso hay que actuar ya.
Petro, Francia, todo su equipo de gobierno y sus parlamentarios contarán con el pueblo movilizado en las calles respaldándolos, pero también atento a señalar sus errores.
Como dijo el presidente Petro este sábado en su simbólica posesión ante colectivos sociales, “necesitamos más y más organización popular en Colombia”. Y los convocó a organizarse.
De modo que nuestro presidente, el presidente del pueblo que se empoderó para elegirlo, a pesar del régimen corrupto del uribismo, debe prepararse para gobernar.
“Se trata de inaugurar un gobierno con los movimientos sociales, no reemplazándolos ni cooptándolos”, subrayó ayer el Jefe del Estado.
Seguiremos acompañando a nuestro Presidente desde las calles, para que la esperanza del cambio se haga realidad.
Cali, sábado 6 de agosto de 2022.
PERIODISMO LIBRE.