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sábado, 29 de octubre de 2011

Informe. Deportistas del Valle del Cauca emigran


Talentos, en fuga

El Valle se queda sin deportistas. Pesistas, nadadores, atletas, patinadores, basquetbolistas... cambian sus uniformes rojiblancos por los de otras ligas donde tienen remuneración y gratitud por su labor. Los directivos de Indervalle dicen que no cuentan con los recursos suficientes para atraerlos.

Por Stephany Perlaza I. (*)
A lo largo de la historia deportiva de Colombia, Valle, Cundinamarca, Bogotá y Antioquia se han caracterizado por ser las cunas de grandes deportistas, pero ha sido Valle el que siempre se ha destacado por encima de los demás como potencia deportiva; no en vano Cali alguna vez fue reconocida como la “capital deportiva de América”. Sin embargo, la realidad hoy es otra.


Desde la década de los 70, el Valle cogió gran fuerza como cuna y potencia deportiva, contó con la realización en Cali de los Juegos Panamericanos en 1971, también ha sido sede en tres ocasiones de Juegos Nacionales en los cuales ha sido siete veces campeón.
Todo esto le ha servido al Valle para ufanarse deportivamente, mientras, como se dice popularmente, le duraba su cuarto de hora.

Los deportistas vallecaucanos, tanto los de la “vieja guardia” como los nuevos talentos, han llevado con orgullo los colores rojo y blanco,  los han hecho valer y  respetar.  Por ellos el Valle es lo que es en materia deportiva, lo que ha hecho que exista un trabajo mancomunado entre ligas y deportistas.

Pero no todo podía ser bueno en Indervalle. La mala administración desde 2006 provocó el endeudamiento y sobregiro del presupuesto, no sólo del instituto sino también del Departamento. De ello fue muestra el resultado de los Juegos Nacionales 2008, en los que Antioquia se consolidó como campeón general.

Cali hizo una inversión grande en escenarios deportivos, pero ignoró la preparación y fogueo de sus deportistas, lo que puso el nivel de Valle muy por debajo de sus rivales.

Vivir de apariencias
Aunque Indervalle se derrumbaba internamente a causa de un déficit de $10.000 millones, los deportistas vallecaucanos seguían su labor de entrenamiento del mismo modo en que entregaban muy buenos resultados.

La difícil situación tomó otro tono y fue empeorando, al punto que se cambiaba de gerente casi cada seis meses. Estas circunstancias confusas y turbias llevaron a muchos deportistas a cambiarse de liga, atendiendo propuestas de Bogotá, Antioquia y Cundinamarca que ofrecían apoyo, lo que más necesita un deportista en su carrera.

Nombres como los de Darlenys Obregón, Diego Salazar, Ángela Medina, Leidy Solís, entre otras grandes figuras vallecaucanas de talla mundial, hoy no hacen parte de las listas de deportistas vallecaucanos, pues portan otros colores diferentes a su natal rojiblanco, todo porque Indervalle no tiene fondos ni recursos para cumplir con el proyecto de Deportista Apoyado.

La falta de respaldo obligó a los talentosos deportistas a ir en busca de la satisfacción de sus necesidades, convirtiendo la relación instituto-deportista en un intercambio de talento por bienestar.

Así, sin sus estrellas, el Valle pretende brillar en un universo iluminado donde cada quien deslumbra con la luz propia del momento y no de recuerdos. La competencia y el nivel de los otros departamentos ha aumentado, bien sea porque cuentan con talento vallecaucano o porque ahora invierten y dedican un poco más de tiempo a sus deportistas.

Como sea, la tarea del Valle en materia deportiva no está fácil. La pregunta es: ¿seguirá el Valle viviendo de fama, o se pondrá las pilas para recuperar sus talentos?

Raúl Fernando Montoya,  gerente de Indervalle en 2009 asegura que la esperanza es seguir siendo los mejores, a pesar de las dificultades y sostenerse.

 ¿Qué está pasando?
“El problema del Valle es estructural, perdió sus fuentes de financiación y en este momento somos un departamento de tercera“, afirma Édgar Iván Ortiz, presidente de la Federación de Ligas del Valle.

Lo que hace falta en Indervalle es organización, conciencia y compromiso con la causa, puesto que se trata de deportistas que son personas, y merecen ser tratadas como tal. Además, es la representación de toda una región con tradición y fama deportiva.

Para muestra un botón: Darlenys Obregón, atleta vallecaucana, reina de los Juegos Nacionales 2008, finalista del mundo en 2005, campeona suramericana, entre otros grandes títulos que engrandecen su nombre, hoy representa al departamento de Cauca. “Fue un orgullo vestir con los colores del Valle, me siento agradecida porque fue mi primera escuela y donde me di a conocer, pero en la vida el bienestar de uno está por encima”, asegura Obregón.

Otro caso es el de Yomara Hinestroza, atleta vallecaucana especialista en  pruebas de velocidad, campeona suramericana, finalista mundial y selección Colombia para Beijín 2008.

A diferencia de Obregón, Hinestroza aún continúa con el Valle. “Nunca me han dado la espalda, al Valle le debo muchas cosas, hasta ahora, a pesar de tener muchas propuestas, no he visto la necesidad de cambiarme de club, aparte de que amo al Valle y creo que mi trabajo es recompensa a lo que ellos me han brindado por más de 10 años”, indica Hinestroza.

Obregón e Hinestroza, dos casos que nacen en la misma cuna, pero toman rumbos diferentes, ayer eran equipo, hoy son rivales. Cada quien en busca de la victoria y, por ende, de su bienestar.

Otro de los talentos perdidos por el departamento es el ciclista Cristian Tamayo, campeón nacional de pista y tercero en el mundial de Moscú, quien, sin embargo, en el Valle no encontró apoyo. “Algunas veces me debían hasta ocho meses”, dice.
También Ángela Rivas, atleta especialista en lanzamiento de bala, medalla de plata en los Suramericanos 2010, récord nacional oficial de mayores, campeona del Torneo Nacional Sub 23 en el 2010 y con múltiples triunfos a nivel nacional. Ahora ambos  hacen parte del equipo Orgullo Paisa. Y el Valle los dejó ir...

El talento vallecaucano sigue en fuga. No sólo reconocidos deportistas se han ido, sino nuevas promesas. Los deportistas de categorías juveniles ya se sienten atraídos por las jugosas promesas que les brindan otros clubes.

(*) Estudiante de la Usaca. stephanyperlaza@hotmail.com

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